domingo, 9 de octubre de 2016

Memento vetus amoris

Capítulo 01

 Una ciudad dentro de la nada, callejones oscuros y sombríos. Ventanas empañadas y candelabros con luz tenue. Sí, allí me encontraba yo, tenía la ropa raída, mi cabeza solo tenía ideas vagas de lo que estaba haciendo allí. No recuerdo nada más que el momento en el que estuve con una persona, no recuerdo quien, pero estoy seguro de algo y es que solo quería encontrar a él o ella.
Siento una gran tristeza, mientras vago por ese callejón. No veo más evidencia de la presencia humana que los edificios, carteles en un lenguaje que no entiendo y ventanas con luces de velas agónicas. Sigo caminando por el callejón hasta que veo una especie de puente, parece que no tenía una función específica dentro de la arquitectura del lugar. Pero la vi, justo ahí, era ella, una mujer, más que una mujer, un ángel, la luz de la luna junto con el candelabro que llevaba hacían brillar su rostro, sus labios eran rosados carnosos, lo podía notar a pesar de la distancia, llegó un punto en el que la luz de la luna iluminó sus ojos, fueron los ojos más hermosos que pude haber visto en ese momento.
Luego de unos segundos, simplemente caí. Caí como un hombre de sueños rotos, suicida, sin voluntad para vivir. Dentro de mi luchaba para poder mantener la cordura y por sobretodo, mi conciencia, llego a un punto donde solo veía una silueta, era ella acercándose. -Debo aguantar- me repetía a mí mismo, pero no lo conseguí, mi vista se nublo y mi cuerpo dio paso a otro eterno sueño…

domingo, 2 de octubre de 2016

El humano, los sentimientos y el sufrimiento



En el presente documento presentaré los distintos puntos de vista que he desarrollado en base a ideas que plantea Arthur Schopenhauer en su libro Parerga y paralipomena. Estos se desarrollarán y se centrarán en el sufrimiento del humano, las causas y lo susceptibles que siguen siendo ante ellos por lo cual la causa del sufrimiento. También poniendo en papel lo que yo considero una vida llevadera sin una especie de sufrimiento.  
Como primer argumento quiero plantear lo primitivo del humano, a pesar de lo que se piensa, el solo hecho de hablar o pensar de forma mínima o más profunda no nos libra de los instintos y sentimientos, haciendo de estos una debilidad. Sufrimiento que es causado por la esperanza, el amor, la fe. Haciendo del humano promedio un manojo de hormonas e instintos.
Segundo punto, el apego es fundamentalmente la causa más efímera del sufrimiento. El humano espera no solo de las personas, si no situaciones, cosas, desean que dure para siempre, haciendo de este sentimiento una muleta en la cual posar una especie de esperanza de vida o significado de existencia. Una vez desaparece esta, la vida pierde significado, llega el tan odiado sufrimiento, algo que el humano lo toma como algo malo, algo doloroso. Pero ¿Qué es el dolor en realidad? Más que las sensaciones que hacen a uno más racional.
El tercer punto que tocaré será el camino que uno puede recorrer para eliminar el sufrimiento. Personas, cosas, situaciones, todo termina y el tiempo se encarga de ello. El esperar algo de una persona, preocuparse por el futuro, son sentimientos que no traen más que sufrimiento. La vida esencia de la felicidad es el mero hecho de aceptar que nada dura para siempre, todo termina, vivir el momento sin preocuparse del pasado ni de lo que sucederá en un futuro, solo así se puede llegar a un estado de paz interior, lo cual también conlleva a la felicidad.
En resumen, la vida instintiva y sentimental lleva al sufrimiento, el humano es evidencia de aún no poder desarrollar bien el control de estos. Por ende, el tener con ellos sentimientos como el amor o la esperanza solo llevará al camino del sufrimiento. El objetivo de vivir tranquilo es aceptar la inevitabilidad del fin de las cosas significa vivir.  

jueves, 23 de junio de 2016

Vivo en el Perú

A veces me pregunto que es lo que puede llegar a hacer la falta de cultura en un país. Eso lo tengo bien en claro en el lugar de en donde vivo actualmente, Lima, Perú. 

Un país en donde las personas son egoístas, egocéntricas, pedantes y prepotentes. Es al parecer un esquema de actitudes por el cual se sienten orgullosos y no desean cambiar. Personas deshonestas, que cuando se les da la mano se aprovechan y hacen mal uso de esa ayuda que se les da. 

Estoy en un país donde el más vivo es el que progresa, el deshonesto el que sale victorioso, el mentiroso siempre se sale con la suya. Donde por unos cuantos billetes venden su moral, vida y cuerpos por algo que ellos creen "vivir como peruano no tiene comparación".

Vivo en un país donde las personas les preocupa más el "ya casi es viernes" o el salir a fiestas es una gran vida. Donde el rechazo a la cultura y la información es mayoritaria y el inteligente debe ser marginado. 

Vivo en Perú, un cráter de sub-desarrollo de donde las personas no desean salir. 

lunes, 20 de junio de 2016

Miserable humano

Miserable humano, de mala vida y lamentables aventuras, de pasiones rotas y sueños perdidos en el tiempo.

Miserable humano, de alma pobre, amores perdidos, de un melancólico presente y de trágica historia. 

Miserable humano, tu vida se refleja en ese cuero cabelludo, vacío y brillante. Donde solo un minúsculo mechón de cabello muestra las pocas esperanzas que te quedan. 

Miserable humano, caes al frío suelo, sin aliento ni fuerza. Tu final quedará plasmado en esa primavera, esa que tanto anhelaste, oh miserable humano. 

Aristofanes y los androginos

En un silencio triple, te busco.
A ti, sentimiento de amor irreal y fantástico.
Desde ese día en el que la ira de los dioses nos separó,
el día en el banquete de Platón, que nuestra historia fue contada, te busco.
Para volver a nuestra gloria de antaño.
Nuestra perfección irreal.
Un sueño que ningún hombre abandonará, te busco. 




PD: Pues ya después de mucho regreso. He eliminado todo, he tenido problemas y he decidido por empezar de nuevo. Ya no contaré mucho sobre mi, más solo escribiré y ustedes serán testigos de lo que salga de mi imaginación.